martes, 2 de febrero de 2021

El encuentro con Jesús


 

 Nuestra vida está llena de encuentros con otras persona. El trato con los miembros de la familia, con los amigos/as, con nuestros profesores/as o los buenos ejemplos de deportistas, científicos o artistas... cambia nuestras actitudes y costumbres.

 

 

El encuentro con Jesús cambia la vida. Jesús sale al encuentro de los demás:

 * Con su familia, donde aprende a amar a Dios y a los demás.

 * Con sus amigos a los que ayuda y comparte su amor por Dios.

 * Con sus discípulos que lo dejan todo por Él y continúan su misión.

 * Con sus seguidores que lo conocen, escuchan y creen en Él.

Zaqueo que era recaudador de impuestos en Jericó, se subió a un árbol para ver mejor a Jesús y éste, conmovido, le dijo que quería ir a su casa. Este encuentro hizo descansar en Dios su corazón inquieto y cambió su vida para siempre.

https://youtu.be/-Y2ma3f4RmY 

 https://youtu.be/gDuSKt1txmY

 Fichas Interactivas:

 

 

 

 

Hoy los cristianos se encuentran con Jesús por medio de los Evangelios, los Sacramentos, la Solidaridad con los más necesitados y la Oración.  San Ignacio, San Agustín y el Papa nos animan a encontrarnos con Jesús para cambiar nuestras vidas y hacernos mejores personas.


 

 

  EL ECO

Cuentan que allá en el lejano Tibet un día un discípulo salió con su maestro de excursión por una senda en la escarpada montaña , de repente el discípulo resbala y a punto de caer grita:
"¡Aaagggghhhh!” 
Y de entre las montañas se oye: 
“¡Aaagggghhhh!, ¡Aaagggghhhh!......”.
 El pobre discípulo al oír miles de voces que cada vez más bajito repiten lo mismo que él, pregunta:
 “¿Quién eres?, ¿Por qué te burlas?”.
 La montaña le responde:
 “¿Quién eres? ¿Por qué te burlas?, ¿Quién eres? ¿Por qué te burlas?......”.
El discípulo mira a un sitio y otro pero allí solo está su maestro y vuelve a gritar:
 “¡Cobarde sal de tu escondite!”.
 La montaña rápidamente responde: 
“¡Cobarde sal de tu escondite!, ¡Cobarde sal de tu escondite!.....”.
El discípulo ya muy enfadado coge una piedra para tirársela al que repite una y otra vez lo que él dice, pero su maestro que lo estaba observando dice:
 “¡Eres magnífico!” 
Y la montaña responde:
 “¡Eres magnífico!, ¡Eres magnífico!...”.
 El maestro vuelve a gritar:
 “¡Compartir, perdonar, querer, amar!”.
 Y todo el valle responde: 
“¡Compartir, perdonar, querer, amar!, ¡Compartir, perdonar, querer, amar!.....”.
El maestro le explica: “No hay nada detrás de las montañas”.
 El discípulo le pregunta entonces: “¿Quién me habla, de quién son esas voces, maestro?”.
El maestro con mucha paciencia le pide que se siente y escuche atentamente: “Fíjate bien porque esas palabras son la vida que sale de tu boca, si de ti sale odio, rencor, envidia, egoísmo...eso mismo te devolverá, pero si das alegría, cariño, felicidad, agradecimiento lo mismo recibirás”
(Fuente libro del alumno de 5º Everest)

 Reflexionamos y comentamos.
1.- ¿Qué asustó al discípulo cuando iba con su maestro de excursión?
2.- ¿Porqué se enfada tanto el discípulo?
3.- ¿Cómo reacciona al enfadarse?
4.- ¿Qué hace el maestro al ver su reacción?
5.- ¿Qué le explica el maestro a su discípulo?
6.- ¿Qué aprende el discípulo con su maestro en la excursión?